Convertir formatos 3D

Conversión entre formatos 3D. Entrada: STL, OBJ, PLY, GLB, GLTF, 3MF, FBX y DAE; salida: STL, OBJ, PLY, GLB o USDZ. Procesa archivos individuales o lotes con descarga en ZIP, sin subir nada a un servidor.

Qué hace esta herramienta

Cómo funciona

  1. 01

    Soltá tus archivos

    Uno o varios modelos 3D. La conversión corre en tu navegador — los archivos nunca se suben.

  2. 02

    Elegí el formato destino

    STL para imprimir, GLB para web/AR, OBJ para DCC, PLY para escaneos con color.

  3. 03

    Descargá

    Un archivo convertido directo, o un ZIP si convertiste en lote.

Preguntas frecuentes

¿La conversión cambia las dimensiones del modelo?

No, y es una diferencia importante con buena parte de los conversores online. Muchos normalizan la malla al abrirla —la centran en el origen y la escalan a un tamaño estándar— porque así se ve bien en su previsualización, y te devuelven un archivo con las medidas cambiadas sin avisarte. El conversor de ilove3d copia las coordenadas tal cual: no re-escala, no re-centra y no rota. Si tu pieza medía 47,3 mm de alto antes de convertir, mide exactamente lo mismo después, y conserva su posición respecto del origen, que es lo que importa cuando el modelo es parte de un ensamblaje y tiene que calzar con otras piezas. Eso te permite convertir algo ya calibrado y mandarlo directo al slicer sin volver a medirlo. La única herramienta del sitio que mueve o escala geometría es transformar, y hay que pedírselo explícitamente.

¿Qué se pierde al convertir a STL?

STL es el formato más simple de los que maneja el conversor: guarda una lista de triángulos con sus normales y nada más. Al convertir a STL se pierden los colores por vértice, las texturas junto con sus imágenes, los materiales con sus propiedades de brillo o metalicidad, la estructura de escena con sus nombres y jerarquía, y las animaciones si el original las tenía. Lo que sí se conserva íntegro es la geometría: cada triángulo y cada coordenada, en las mismas unidades. Para impresión 3D en un solo color eso es exactamente lo que hace falta, y por eso STL sigue siendo el estándar de la industria treinta años después. Si en cambio el modelo va a usarse en una web, en realidad aumentada o en un motor 3D, conviene GLB, que conserva materiales y texturas en un único archivo, o PLY si solo necesitás color por vértice.

¿Por qué no puedo convertir A GLTF, solo a GLB?

Porque son el mismo formato con distinto empaquetado, y uno de los dos es claramente mejor para descargar. GLTF en su forma clásica es un archivo JSON que referencia sus recursos por separado: la geometría en un .bin y cada textura en su propio archivo de imagen. Eso funciona bien en un servidor web, donde cada pieza se pide aparte, pero es incómodo de descargar y muy fácil de romper — basta con mover el .gltf sin sus archivos vecinos para que deje de abrir. GLB es exactamente el mismo contenido empaquetado en un único archivo binario, con todo adentro. Cualquier programa, visor o motor que abra GLTF abre GLB, así que exportar GLB no te limita en nada y te evita el problema clásico de los archivos sueltos. Por eso el conversor de ilove3d siempre entrega GLB.

¿Soporta archivos 3MF?

Como formato de entrada, sí. Podés abrir un 3MF y convertirlo a STL, OBJ, PLY, GLB o USDZ, que es el caso habitual: 3MF es lo que exportan varios slicers y programas de modelado modernos, y a veces necesitás pasarlo a algo más universal para compartirlo o imprimirlo en otro lado. Como formato de salida todavía no está, por una razón práctica: 3MF es un contenedor comprimido con XML adentro que describe además materiales, colores y hasta la disposición de las piezas en la cama de impresión, y escribirlo bien es bastante más trabajo que escribir un STL. Mientras tanto, prácticamente todos los slicers aceptan STL sin ninguna objeción, así que la ruta de 3MF a STL cubre el caso real de la mayoría de la gente.