Escalar, rotar y espejar

Escalado a dimensiones exactas en milímetros, conversión de unidades (pulgadas a mm), rotación, espejado y apoyo sobre la cama. Las transformaciones se aplican a la geometría antes de exportar.

¿No tenés un archivo a mano?

Qué hace esta herramienta

Cómo funciona

  1. 01

    Cargá la pieza

    El visor la muestra sobre una cama de impresión con la convención Z arriba.

  2. 02

    Transformá con números exactos

    Escribí el ancho final en mm, rotá en pasos de 90° o espejá para la versión izquierda/derecha.

  3. 03

    Exportá horneado

    Las operaciones quedan aplicadas a los vértices — el STL sale listo, sin depender de metadatos.

Preguntas frecuentes

Descargué un STL y mide 25 veces menos, ¿qué pasó?

Casi seguro que se modeló en pulgadas y tu slicer lo está leyendo en milímetros. Es el problema de escala más común con archivos descargados, y tiene una explicación simple: los formatos de malla como STL no guardan unidades, solo números, así que el programa que abre el archivo decide qué significan. La convención de la impresión 3D es que una unidad es un milímetro, pero mucho software de CAD estadounidense exporta pensando en pulgadas, y una pulgada son 25,4 milímetros: de ahí el factor exacto que estás viendo. El botón de pulgadas a milímetros de la herramienta de transformar de ilove3d multiplica todas las coordenadas por 25,4 y deja la pieza en la escala correcta. El caso inverso también existe: si tu modelo aparece 25 veces más grande, alguien ya lo convirtió y vos lo estás convirtiendo de nuevo.

¿Qué significa que las transformaciones se 'hornean'?

Que se aplican directamente a las coordenadas de cada vértice, y no se guardan como un dato aparte que acompañe al archivo. La diferencia importa. Muchos formatos permiten adjuntar una matriz de transformación al objeto —una rotación, una escala— y dejar la geometría intacta, pero eso depende de que el programa que abra el archivo lea e interprete esa matriz. Con formatos simples como STL directamente no existe la posibilidad. Al hornear la transformación, la herramienta de transformar de ilove3d garantiza que cualquier programa que abra el archivo después vea la pieza ya escalada, rotada y apoyada, sin depender de que soporte metadatos. Es la única forma de que el resultado sea el mismo en un slicer, en un visor web y en un CAD. Es la diferencia entre un archivo que se ve bien en tu computadora y uno que se ve bien en la de quien lo reciba, que es lo que importa al compartirlo.

¿El espejado rompe la malla?

No. Al espejar un modelo también se invierte el orden en que se recorren los vértices de cada triángulo, lo que en jerga se llama el winding, y eso es lo que mantiene las normales apuntando hacia afuera. Sin esa corrección, la pieza espejada tendría todas las caras dadas vuelta: se vería idéntica en un visor, que dibuja triángulos sin preguntar hacia dónde miran, pero el slicer interpretaría el interior como exterior y el resultado sería un laminado sin sentido. La herramienta de transformar de ilove3d hace esa inversión automáticamente, así que el modelo espejado imprime exactamente igual de bien que el original. Es un detalle que muchas herramientas de espejado omiten y que aparece como un error inexplicable recién en el slicer. El resultado también sirve para piezas simétricas: espejar una mitad ya diseñada evita modelar la otra y garantiza que sean exactamente iguales.

¿Para qué sirve 'apoyar en la cama'?

Traslada la pieza para que su punto más bajo quede exactamente en Z igual a cero, que es donde el slicer espera encontrar la cama de impresión. Sin eso, un modelo puede aparecer flotando en el aire o hundido por debajo del plano al importarlo, según dónde tuviera el origen el programa que lo exportó. Algunos slicers lo corrigen solos al cargar, otros no, y otros lo corrigen pero de una forma que arruina la posición relativa cuando estás armando una placa con varias piezas juntas. Dejarlo resuelto en el archivo evita la ambigüedad por completo. La herramienta de transformar de ilove3d hornea esa traslación junto con el resto, así que el archivo queda listo para cualquier destino sin depender de que el programa que lo abra tenga la corrección automática activada. Conviene aplicarlo siempre antes de exportar, porque una vez que la pieza está en el slicer arreglar la altura significa volver a empezar.