Flujo automático
El combo completo en una pasada: repará la malla, reducí polígonos, escalá a medida exacta y exportá al formato que necesites — con un reporte de qué hizo cada paso. Todo corre encadenado en tu navegador.
El combo completo en una pasada: repará la malla, reducí polígonos, escalá a medida exacta y exportá al formato que necesites — con un reporte de qué hizo cada paso. Todo corre encadenado en tu navegador.
Cualquier formato soportado — de un escaneo crudo de 5M de triángulos a un GLB bajado de internet.
Prendé los pasos que necesites: reparación completa, % de reducción, medida final en mm y formato de salida.
El progreso se ve paso a paso y el resultado llega con su reporte: qué se arregló, cuánto se redujo, cuánto mide.
Reparar → reducir → escalar → exportar, el orden técnicamente correcto: la reducción trabaja mejor sobre una malla soldada y sana, y el escalado al final garantiza que la medida en mm sea la del resultado real.
El resultado es idéntico — son los mismos motores. La diferencia es una sola carga, una sola descarga y un reporte unificado; para el flujo típico escaneo→impresión ahorra la mitad de los clicks.
El flujo lo marca en rojo, conserva todo lo que los pasos anteriores lograron y exporta igual ese estado — nunca te quedás con las manos vacías. El caso típico: un archivo tan roto que la reparación no puede procesarlo.
Cada corrida parte siempre del archivo original que cargaste, no del resultado anterior. Podés probar 50%, después 20%, después 35% de reducción — nunca se acumula pérdida.