Comprimir GLB

Compresión de archivos GLB para web y AR: geometría con meshopt, simplificación de malla opcional y texturas a WebP. Acepta otros formatos de entrada y los convierte a GLB antes de comprimir.

¿No tenés un archivo a mano?

Qué hace esta herramienta

Cómo funciona

  1. 01

    Subí tu GLB

    El archivo se procesa localmente con gltf-transform compilado a WebAssembly.

  2. 02

    Ajustá la compresión

    Elegí calidad de textura y simplificación de malla; ves el tamaño resultante antes de descargar.

  3. 03

    Descargá el GLB liviano

    Listo para web, AR o Three.js — mismo formato, carga varias veces más rápida.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto reduce de verdad?

Depende mucho de con qué venga el archivo, y por eso el compresor de GLB de ilove3d muestra el resultado exacto antes de que descargues nada. Un modelo con geometría densa y texturas grandes —el caso típico de un escaneo o de un asset comprado— suele bajar entre un 60 y un 85%, y la mayor parte de esa reducción viene de las texturas y no de los triángulos. Un GLB que ya salió optimizado de su programa de origen, o uno sin texturas, baja bastante menos: ahí lo único que queda por ganar es la cuantización de la geometría. La compresión trabaja en tres frentes que se suman: elimina datos duplicados y nodos que no se usan, cuantiza y comprime la geometría con meshopt, y recodifica las texturas a WebP al tamaño máximo que le indiques.

¿El modelo comprimido se ve igual?

Sí, en la práctica es indistinguible. La compresión meshopt cuantiza las posiciones y las normales a una precisión fija en vez de descartar geometría, así que no se pierden triángulos ni se deforma la silueta: el modelo comprimido tiene exactamente la misma forma que el original. Donde sí hay una decisión tuya es en las texturas. El compresor de GLB de ilove3d las recodifica a WebP, que a calidad 80 o más resulta indistinguible del original en la enorme mayoría de los casos. Si el modelo tiene degradés amplios y suaves —un cielo, una superficie metálica pulida— puede aparecer banding en las transiciones, y ahí conviene subir la calidad o dejar las texturas sin tocar. La comparación lado a lado antes de descargar existe justamente para que eso lo decidas mirando y no confiando en un número.

¿Sirve para archivos con compresión Draco?

No: un GLB que ya trae compresión Draco no se puede reprocesar con esta herramienta. Lo correcto es exportar desde tu programa de origen sin Draco y comprimir acá, y no es solo una limitación técnica sino una recomendación. Draco y meshopt resuelven el mismo problema con prioridades distintas: Draco comprime un poco más el archivo en disco, pero descomprimir cuesta bastante más tiempo de CPU al abrirlo. Meshopt, que es lo que usa el compresor de GLB de ilove3d, decodifica mucho más rápido en tiempo de ejecución, lo cual importa cuando el modelo tiene que aparecer en una página web sin que el visitante espere. Para un asset que se carga una vez y se ve muchas veces, esa diferencia de decodificación pesa más que unos kilobytes de más en el archivo. Si el archivo que tenés a mano ya viene con Draco y no podés volver a exportarlo, la salida es descomprimirlo antes en otra herramienta y recién ahí traerlo acá.

¿El GLB comprimido funciona en cualquier visor?

Necesita que el visor soporte dos extensiones del estándar glTF: EXT_meshopt_compression para la geometría y EXT_texture_webp para las imágenes. Las tres implementaciones más usadas las soportan —Three.js, Babylon.js y model-viewer de Google— así que si tu destino es una web moderna no vas a tener problema. Donde puede fallar es en visores viejos, en algunos plugins de CMS y en ciertas herramientas de escritorio que se quedaron en una versión anterior del formato. El compresor de GLB de ilove3d te deja separar las dos cosas: si te preocupa la compatibilidad, podés comprimir solamente las texturas y dejar la geometría sin tocar, y el archivo resultante abre en cualquier lado. Suele ser el mejor punto de partida, porque las texturas son donde está casi todo el peso. Y si el destino es un visor propio o una app que controlás vos, conviene comprobar qué versión de la librería glTF usa antes de decidir: la mayoría de los problemas de compatibilidad se resuelven actualizándola.